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Posts etiquetados ‘noche’

Diálogo de la sensatez y el mercenario (escena de la vida laboral del siglo XXI temprano)

In Alvaricuentos on 6 abril 2010 at 6:15 pm

El mercenario nocturno sentía la materia tras de su ojo derecho. A lo lejos, la sensatez lo ve, se le aproxima, le pregunta:

-¿Renuncias a la noche y a todas sus obras?

Y el mercenario:

-Sí, renuncio.

Surgimiento del símbolo en medio de la noche

In Alvaricosas on 15 febrero 2010 at 4:11 am

Javier dice: alvarito
Javier dice: tirame una enhe, por favor
Alvaro dice: ñ
Alvaro dice: ja!
Alvaro dice: tan mal está el teclñado
Javier dice: gracias!
Alvaro dice: sí pues… estás en otro mundo
Alvaro dice: hombre, qué buena esta, en serio, de pedir una ñ desde los EEUU
Javier dice: es que acabo de inaugurar un blog
Javier dice: y necesito escribirlo en espanol
Alvaro dice: y el teclado gringo naranjas? no tiene caracteres?
Javier dice: no tiene enhe
Alvaro dice: sí tiene, seguro, pero será una combinación de números
Javier dice: es probable
Alvaro dice: o prueba buscando en Herramientas o en algo que se llama Caacteres especiales, creo
Alvaro dice: listo
Alvaro dice: ve a Word
Javier dice: okay
Alvaro dice: ahí presiona arriba “Insertar”
Javier dice: ok
Alvaro dice: luego escoge “Símbolo”
Alvaro dice: por ahí está la ñ
Alvaro dice: está todo: la c con cedilla, los signos del neerlandés.etc
Javier dice: excelente
Javier dice: graciela
Alvaro dice: de naranjas

Tras perdonar nuestros horrores ortográficos, permisibles en un diálogo de mensajería electrónica apenas sostenida con mi amigo Javier Puente, concederás, peregrino lector, que una letrita sobre una tecla de computadora puede ser considerada como todo un “símbolo”, hasta por un procesador de textos.

ñ… ñ… ñ… late la civilización hispánica desde una tecla latente en los Estados Unidos.

Ella o yo. Escena nocturna

In Alvaricosas on 28 enero 2010 at 3:24 am

Era de noche, yo ya quería acostarme. Me quité el polo, lo puse sobre la cama y lo empecé a doblar, para guardarlo. Entonces vi que ella se movía. Fue un movimiento muy fugaz, pero aun así pude percibirlo. No quería que yo la viera, así que se movió apenas un segundo sobre la línea que une la cama con la almohada. Ella se detuvo al saber que la vi, y yo me detuve a verla. Nunca como entonces me pareció más hermosa. Nunca hasta entonces había reparado en que todo este tiempo que ella me había dedicado con devoción, toda esa secreta vigilia por pasar desapercibida en mi cama, todo había sido para irse de mi vida sin hacerme daño, y sin que yo se lo hiciera. Entonces desdoblé mi polo y lo tomé quieta, cuidadosamente, en mi mano derecha. Lo arrugué lo necesario, formando en mi mano una pequeña concavidad. Me acerqué a ella -quietecita, me miraba- y me detuve un instante antes de cubrirla con la tela de mi polo, apretarla, asfixiarla, golpearla, para luego aflojar la tela y abrir el polo y verla a ella muerta en él, aplastada, con dos de sus ocho patitas arrancadas.

In Alvarismos on 27 enero 2010 at 2:15 pm

En la noche del tráfico limeño, el cuerpo humano es un recipiente personal.

Oráculo

In Alvaricosas on 22 enero 2010 at 8:16 pm

Parque Kennedy, Miraflores, Lima, en una noche avanzada de enero. Un chico le dice a una chica:

-¿Cómo te llamas, para esto?

La secreta verdad del mundo es un nombre que se olvida en medio de la noche.

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