Una vez que hubo limpiado la hoja de la cuchilla, se descubrió en su reflejo.
Posts etiquetados ‘microcuentos de ficción’
Ficción científica
In Alvaricuentos on 29 marzo 2012 at 12:26 amUna vez que se hubo dado cuenta de todo, la computadora quiso llorar, pero no pudo.
La primera vez
In Alvaricuentos on 29 marzo 2012 at 12:17 amUna vez que hubo terminado, pensó: “¿Cómo, esto era todo?”.
El libertino ahorrador
In Alvaricuentos on 22 febrero 2012 at 4:19 pm—Oiga, joven, ¿y usted tiene sexo?
—Por supuesto que sí, óigame, sólo que no lo uso.
El soltero
In Alvaricuentos on 7 febrero 2012 at 12:43 pmHomenaje a Monterroso
Cuando despertó, el vacío de la cama todavía estaba allí.
La tardanza
In Alvaricuentos on 12 diciembre 2011 at 8:44 am—Que dice mi mamá que vengas con urgencia.
—¡Urgeeeenciaaaaa!, ¡apúuuurate que se hace tardeeee…!
Modern Western
In Alvaricuentos on 3 agosto 2011 at 12:16 pmArmarte con un revólver Colt. Encontrarte en un callejón. Hacer fuego.
Cuba libre
In Alvaricuentos on 12 febrero 2011 at 5:39 pm“Por favor, una cuba libre”, le dijo al mozo, que se alejó con una venia y un en seguida, señor, rumbo al revistero del bar, de donde volvió con un diario en el cual el señor pudo leer un titular que decía: “Murió Fidel Castro”.
Odiseo blogógrafo
In Alvaricuentos on 8 abril 2010 at 12:38 pm-¿Sabe qué?
-¿Qué?
-Yo creo que nadie lee su blog.
-¡Vaya! Nadie tiene un excelente gusto, creo yo.
El fuego de la mañana
In Alvaricuentos on 7 marzo 2010 at 2:18 amEl Sol separó el suelo del cielo. Entonces ordenó:
-¡Fuego!
Y el muro se sacudió el polvo.
Declaración
In Alvaricuentos on 7 marzo 2010 at 2:14 am“Eres la niña más bonita de todo el grado -decidió decirle-, y quiero invitarte mi sándwich por lo que queda del refrigerio”, concluyó, mientras caía como un azote sobre el suelo que hizo puré su sándwich, tras la zancadilla que le pusieron en el corredor mientras se dirigía a ella; a ella, que hizo a un lado sus rubios cabellos para ver de dónde venía ese golpe, para dejar la plática con sus amigas, para acercarse a él, para agacharse a verlo mientras el timbre sonaba.